
Parque Nacional Los Alerces
Bosques milenarios de alerces, lagos de agua cristalina y senderos para recorrer.
Un parque declarado Patrimonio Mundial
El Parque Nacional Los Alerces protege uno de los bosques andino patagónicos más importantes del país. En 2017 la UNESCO lo declaró Patrimonio Mundial por su valor natural, y es una de las excursiones más buscadas desde Esquel.
Su nombre viene del alerce, un árbol de crecimiento muy lento que puede vivir miles de años. Los ejemplares más antiguos del parque se cuentan entre los seres vivos más longevos de Sudamérica.
Lagos, bosques y miradores
El parque reúne una cadena de lagos de agua cristalina, entre ellos el Futalaufquen, rodeados de montañas y bosque. Hay senderos de distinta dificultad, miradores, playas lacustres y sectores para pescar, navegar y acampar.
Es un destino para recorrer con tiempo: muchos visitantes dedican un día completo a conocer el lago Futalaufquen y sus alrededores, y otros se quedan más días para explorar los senderos.
Cuándo ir y qué tener en cuenta
El parque se puede visitar durante todo el año, aunque las actividades y los accesos varían según la estación. El verano es la época más popular para navegar y caminar; en otoño los bosques cambian de color, y en invierno el paisaje se vuelve más tranquilo.
Antes de viajar conviene revisar el estado de los senderos, las navegaciones y los accesos en los canales oficiales del parque, porque pueden cambiar según el clima y la temporada.
Alojamiento en Esquel para visitar Los Alerces
Esquel es la ciudad más cercana y la base más cómoda para recorrer el parque. Desde Stellium House, en pleno centro, se llega al sector de Villa Futalaufquen por ruta en aproximadamente 45 minutos, y al volver tenés un departamento con cocina equipada y desayuno seco de bienvenida.


